De una entrevista con Andy Warhol:

-¿Qué es el arte pop?

-Sí.

De otra:

-¿Cree que el arte pop es…?

-No.

-¿Cómo?

-No.

-¿Cree que el arte pop es…?

-No… no lo creo.

Y en ese plan.

Kenneth Goldsmith, responsable de la maravillosa UbuWeb, ha rastreado y cribado tres décadas de conversaciones mantenidas por Warhol con periodistas y amigos para presentarnos un retrato que sobrepasa al hombre y se logra testimonio de nuestra era. El volumen se abre con un ensayo discutible pero didáctico y muy pertinente acerca del género colaborativo de la entrevista, y se desarrolla como antología de psicodramas dialogados, performances en taxi, frescos ambientales de la Factory y su entorno, postureo y mucho vacile. Casi cuarenta piezas que son termómetro de un tiempo y reactivo vigente. Cualquier posible resistencia a la personalidad petulante y fácilmente odiosa de Warhol, quien no fue más –ni menos- que nodo satírico en la tripa del gran dragón capitalista, se va disipando a medida que emerge la subversión que hizo de él icono. “Si lo quiere saber todo de Andy Warhol, basta con que se quede en la superficie: de mis cuadros, de mis películas y de mí mismo. Ahí estoy. No hay nada más detrás.” Lo peor del arte pop, amén de su eterna resaca de wannabes y cantamañanas, es que prescribiera tan pronto y dejase una única posibilidad de sucesión: el “movimiento” terrorista. Complemento ideal a sus Diarios, estás entrevistas conforman un libro excesivo, redundante y coñón como la misma obra del artista; precisamente porque es parte contratante. Para ponerle un marco.

En VICE

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