El blanco y negro es una opción que tendemos a prejuzgar cuando hablamos de pornografía, porque aunque en principio advierte de una intención que no mola nada, la de hacer liviano algo indelicado por naturaleza, la de desvirtuar, la de que los simples hagan asociaciones automáticas (blanco y negro igual a arte, blanco y negro igual a arte), luego va y resulta que funciona. No se puede dar nada por hecho. Ahí está Dahmane. Ahí está el trabajo de Jeanloup Sieff. Hay muchos.

Este libro avisa desde el título: aquí no se folla, aquí se hace el amor. O quizás una obviedad juvenil: aquí amamos follar, y nos gusta tanto que lo sublimamos en blanco y negro y así le damos religiosidad, lo insonorizamos para el culto. Del follar hacer un poco ofrenda.

El caso es que Love Sex está muy bien. A mí el blanco y negro, bien servido, me pone, y Gordon Denman tiene recursos. Su búsqueda en estas fotos, que se disponen en el libro por parejas de amantes reales, es el desentrañar el celo, exponer cierta urgencia, dar el peso específico del hecho erótico de a dos y poner a la vista, ya que estamos, “el absurdo”, también, la extrañeza de lamer otros cuerpos, de hollarlos, la complejidad de la interacción y etcétera. La combustión; todo el tema.

Es un libro majo, en serio, aunque pueda no parecerlo. Corriente en el paisajismo, alarde ninguno, ni prodigios técnicos, sin gente esencialmente guapa, nada incontestable. Pero libro majo si se sabe mirarlo. Yo lo tengo en el regazo y estoy que me follo encima.

En KISS COMIX

Anuncios