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Se hace muy difícil hablar de Camille Paglia sin caer en el más ardoroso elogio y desacreditarse uno en dos líneas por desaforado. Pero da igual. Porque hacía mucho tiempo que no surgía un ensayista de la estatura de esta señora, de tal erudición, semejante talla literaria y capaz de sostener un discurso tan sensato y clarividente como esencial. Un discurso que deja en pelotas a colectivos adocenados de psicólogos, sociólogos, opinadores y académicos con la boca llena de esdrújulas y el cerebro de cobardía. Un discurso, en estos tiempos de hipocresía demente y discriminación positiva, que algunos no podemos más que calificar, de forma hortera y entusiasta, como de necesidad imperiosa.

El pensamiento de esta profesora de Humanidades de la University of the Arts de Filadelfia se nos reveló en castellano con Vamps & Tramps. Más allá del feminismo, una recopilación de artículos, ensayos y guiones que llegaron como un bálsamo para arremeter contra la apatía universitaria, destronar a los popes del feminismo más maniqueo y reivindicar el derecho al insulto y la agresión verbal como espuela de conductas; un dechado de ideas que, desde la asunción entre humilde y burguesa de nuestra propia naturaleza (con sus pros y sus contras, sus tiranías y sus albedríos) pretendía contribuir a un mejor acomodo del hombre en su planeta con una propuesta de espiritualismo panteísta y gentil, erótico y vital.

Ahora se publica Sexual Personae. Arte y decadencia desde Nefertiti a Emily Dickinson, una obra tremenda y anterior, escrita hace más de diez años, que nos lleva a entender que el sexo y la naturaleza son fuerzas paganas que condicionan los estereotipos sexuales. Paglia incide en la diferencia biológica como clave para desentrañar la personalidad occidental y la comedia de los sexos, y lo hace sirviéndose de una mirada atenta a la historia del arte y la literatura, desde la Prehistoria y Egipto hasta finales del XIX, poniendo sobre la mesa los principios apolíneos que rigen la masculinidad y el marasmo dionisíaco que establece lo femenino. El volumen de información que maneja es apabullante, pero su disposición es tan acertada y las consideraciones que destila tan brillantes, tan pulidas e irresistibles en la exposición, que las más de mil páginas se convierten en una lectura adictiva, sensual, perversa y asequible a todo tipo de lector. “Mi método es una forma de sensacionalismo: intento dar cuerpo al intelecto con emoción e inducir en el lector toda una amplia gama de sentimientos.”

Se hace difícil, ya lo he dicho y lo he probado, hablar de Camille Paglia sin caer en lo inmoderado. Por tanto, como siempre cuando toca hablar de ella, queda asumirlo y alzar la copa para dar gracias con fiebre de fan por iluminar la confusión que vivimos, haciendo así de nuestras ruinas un mundo más humilde, tratable, ilustrado y divertido. ¡Larga vida a la Mater Paglia!

En KISS COMIX

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